Noche redonda en la vuelta a casa. Las líneas que todos deseábamos escribir para el estreno del nuevo Spotify Camp Nou, pero nos guardábamos con la boca pequeña. El Athletic quería pescar entre la euforia, pero lo que finalmente pescó fue un carro de tantos sin paliativos (4-0).
2 horas y media antes del pitido inicial, todos y cada uno de los accesos al Spotify Camp Nou estaban saturados. Un indicativo de la ilusión y las ganas que sobrevolaban el ambiente. Los bares recobraban vida, la churrería de Arístides Mayol sacaba humo con nueve trabajadores sirviendo chuchos y porras tal y como si no hubiera mañana.
Gusto a día especial. Aroma a 909 días sin estar en el calor del hogar. A las 14:15, estampida para ingresar al nuevo coliseo blaugrana. Ocupar la ciudad y ver la obra por la parte interior. Más allá de estar a medio hacer , la composición , el césped, el esqueleto. Había unas ganas horribles. Y pese al desorbitado precio de las entradas para los asociados , a propósito.
\'Figa flawas\', el orfeó català afinando el himno. Dos de los asociados más antiguos realizando el saque de honor. Fuegos artificiales. Mientras que , Flick, ajeno a todo y focalizado en que sus players no se dejaran llevar por el tiempo festivo que rodeaba el lance.
Hablando del de Heidelberg, por cierto , sorpresón el que nos brindaba en el once. Gerard Martín de central zurdo y Eric en el doble pivote. Casadó, en el banquillo.
Con el ímpetu de la grada, el Barça salía en tromba y Lewy tenía una primera muy, muy clara. Pero se dormía. No tardaría mucho en ponerle antídoto. En el 4’ cazaba un choque el polaco en el área y batía a Unai Simón por el palo corto. El guardameta en todo el mundo con España podría haber hecho algo más , pero la grada ahora se estaba relamiendo con el primer gol de la vuelta a casa. Cuatro tantos en los últimos 2 partidos del ‘9’. 37 ‘palos’.
El Barça se gustaba y olía la sangre. Autopista tremenda por el flanco izquierdo de ataque azulgrana con un Balde mostrando su mejor versión (con Ferran yendo hacia adentro, el carril era todo para él). Y poco que le procuraron sus compañeros. Unai sí reaccionaba bien a una muy, muy clara de Fermín y Olmo no estaba afortunado en el rechace. Por cierto , doble pivote inédito con Eric formó el egarense.
Pero el Barça fue perdiendo claridad conforme se aproximaba el descanso. Y el Athletic mejoró. No era difícil. 2 buenas ocasiones de Unai Gómez (el ‘9’ de circunstancias de Valverde). Y en el 40’ Nico conectaba de primeras un pase de Yuri y mandaba el esférico al del costado de la red.
Solicitaba el descanso a voces el Barça. Pero la magia del Spotify Camp Nou aparecía en el 45+1’. Pérdida de Yuri, trivela magnífica de Lamine que dejaba solo a Ferran y este ejecutaba a un Unai de nuevo poco afortunado. 2-0 y el Txingurri escupiendo fuego en el área técnica.
La segunda mitad comenzaba con desconcierto. Salían los árbitros, salía el Athletic. Pero ni rastro del Barça. Solo Ronald Araujo, que se encontraba listo para ingresar al campo. Sánchez Martínez, indignado, se tocaba el reloj y miraba al túnel. Por último , entraba el equipo. Sin Balde, que había sufrido mareos.
La segunda parte no podía iniciar mejor. En el 48\', 3-0 de Fermín tras una enorme pared con Eric. Y 2 minutos después, la guinda. Entrada criminal por detrás de Oihan Sancet a Fermín para recortar una contra y expulsión tras revisión de VAR. Y aún quedaba un pequeño \'orgasmo\' final para la parroquía azulgrana pues acto seguido Valverde retiraba del campo a Nico Williams, que se marchaba con una sonora pitada.
A propósito , mención aparte el partidazo de Fermín. Desde ese momento , calma. Minutos para Dro, para Marc Bernal. Partido totalmente controlado frente a un Athletic KO. El aparato de Flick procuraba el cuarto, pero tampoco aloquecía en ese empeño.
Otro enorme instante de la noche. El regreso de Raphinha en el 80\'. Qué ovación para el de Porto Alegre, que casi marcaba el cuarto nada más entrenar. Qué falta hace la electricidad que le pone a todo. Y redondeaba un día memorable Ferran tras otra asistencia (2) de Lamine. 4-0 y el culé a casa feliz.

