El Athletic tumbó al Ourense CF, el hasta la actualidad matagigantes de la presente edición de la Copa del Rey, en la prórroga. Un solitario gol de Jauregizar dio la clasificación a los leones a un suspiro del final del primer intérvalo de tiempo del tiempo de prolongación. El Ourense vendió cara su eliminación en medio de un profundo y continuo aguacero. El estado del campo marcó en buena medida el desarrollo del encuentro. Los locales se adaptaron mejor y antes que los visitantes al estado del césped, embarrado y difícil para llevar a cabo circular el balón, pero los rojiblancos terminaron haciéndose con el control de la situación con el discurrir de los minutos. Su principal problema , una vez más , fue su falta de punch de cara a gol.
Los gallegos, pese a padecer atrás por instantes , supieron sostener el tipo atrás e inclusive no renunciaron a buscar la portería protegida en esta ocasión por Padilla. Cuando mucho más balanceada volvía a parecer la contienda llegó el 0-1. Un gol que dejó a Valverde y sus leones pasar a octavos de final con más apuros de los que cabría esperar en principio. Los locales dejaron patente que la supresión de Oviedo y Girona en este escenario no fue fruto de la al azar.
La lluvia, no que no paró de caer sobre O Couto, complicó el ya por sí difícil estado del lote de juego. Dani Llácer, entrenador local, afrontó este lance con media docena de cambios con en comparación con equipo que venía de medirse en Liga al Barakaldo. El Ourense se situó con defensa de 4 , una línea de cinco medios y un solo delantero específico.
Valverde tiró de rotación mucho más masiva todavía. El entrenador rojiblanco sólo mantuvo a Vivian, Sancet y Guruzeta. El Athletic, de tal forma , presentó ocho variantes de partida con Padilla ejercitando bajo palos en detrimento del hasta ahora intocable Unai Simón. La duda en torno al acompañante de Vivian en el eje de la zaga se resolvió a favor de Lekue. Izeta, por su lado , estrenó titularidad como león.
El estado del césped condicionó en buena medida el desarrollo del choque. Los locales se amoldaron antes y mejor al embarrado césped del campo. Adri Pérez y Jerin fueron los primeros en evaluar fortuna de cara a gol. Los leones empezaron a controlar poco a poco la situación, aunque teniendo que aplicarse al máximo en defensa.
Iñaki Williams empezó a dejarse ver en ataque. Guruzeta y Vesga se animaron a rematar, pero sin eficacia de cara a gol. El Athletic demandó 2 penas máximas antes del reposo , pero el colegiado, sin VAR en esta ocasión , no apreció penaltis sobre Izeta ni Sancet en las dos ocasiones. El Ourense compitió bastante y bien en este primer tiempo.
El Athletic fue a más en la segunda mitad. Su control del partido se realizó evidente. Su falta de pegada asimismo. Ambos entrenadores, siendo conscientes de la situación, procuraron resoluciones en el banquillo.
Llácer reforzó su centro del campo y Yuste, uno de sus hombres de refresco, puso próximamente a prueba a un acertado Padilla. Valverde recurrió a Jauregizar y Berenguer. Guruzeta y Sancet dispusieron entonces de sus ocasiones para abrir el marcador, pero no acertaron. El movimiento continuó en los banquillos con la incorporación de Nico Williams, entre otros.
El navarro fue el primero en poner a prueba al misión local, pero esto respondió con una buena mano. Guruzeta había rematado antes al larguero. La sequía goleadora en pleno diluvio llevó a ambos equipos a la prórroga. El Ourense pareció proceder a mucho más en el tiempo de prolongación, pero el Athletic aprovechó una jugada a balón parado poco antes del descanso para abrir el marcador. Jauregizar firmó un poco de los suyos con un exacto y hermoso tiro desde el borde del área. El tanto pesó como una loseta al voluntarioso y castigado física y éticamente aparato local.

