El Madrid también cede ante el Manchester City (1-2) | VIDEO-RESUMEN + GOLES

En el momento en que corren, tampoco. Es la conclusión fácil para abrir la base del cadalso sobre el que han situado a Xabi Alonso, con la soga anudada al cuello. La conclusión tiene una trampa, y sucede que no es lo mismo correr contra el Celta que contra el City. Un Madrid atónico, lento y errático en frente de un Madrid profundo , presionante, veloz y sufriente. Un Madrid de players dimitidos en una derrota sin perdón contra un Madrid de futbolistas entregados en una caída con honra ante un grande de Europa. La pregunta es cuál de los dos pertenece a su entrenador y cuál a la idiosincrasia desnuda que anida, como una musa, en el Bernabéu.

A Florentino Pérez le toca resolverlo, pero hacerlo enserio , en una u otra dirección, no con la indefinición que sucedió al numerito de Vinicius en el clásico. Que Xabi Alonso es un buen entrenador lo dice el mercado, su refulgente pasado reciente en Alemania. Que Xabi Alonso es o no un entrenador idóneo para el Madrid lo tienen que decir los resultados , hasta ahora irregulares, pero en el top-8 de la Champions y a 4 puntos del líder en la Liga. Jamás podrá serlo, no obstante , sin la autoridad adecuada , algo que no siempre sintió bajo un fuego que puede ser tan arriesgado como el fuego del City. Es el fuego amigo.

La distribución de los futbolistas desde la salida del vestuario tampoco es la mucho más indicativa de si están a full con su entrenador, porque la Champions invoca siempre y en todo momento algo particular en el Bernabéu, algo que trasciende las batallitas familiares, aun las cuentas atentos , en una atmósfera de eucaristía colectiva. Rodrygo las tiene, con el técnico y consigo mismo , pero apareció como si hubiera soltado todo el lastre, camino de su primer gol en nueve meses. Pasó del ostracismo a ser lo destacado del Madrid, frente a un Vinicius desenfocado y un Mbappé quebrado en el banco. Tras el tanto se abrazó a Xabi Alonso en la banda. O el brasileiro es un actor de primera o se trata de un ademán bien difícil de comprender en un contexto de guerra soterrada contra el entrenador.

Sobrehumano Courtois
Rodrygo concluyó una contra sacada del álbum de fotografías del Madrid, un prodigio en el que intervinieron la presión, la agilidad y la precisión. Carreras robó a Bernardo Silva, Gonzalo fue el vértice en la transición y Rodrygo cruzó lejos de la envergadura del gigante Donnarumma.

Era el arranque que siempre se estima del Madrid, a fuego, pero de un Madrid mermado, globalmente en defensa y en especial por la sepa de Mbappé, el mástil del aparato en este arranque de temporada. Al Madrid, por lo menos , le quedaba la quilla. Courtois volvió a mantener a los suyos, con intervenciones sobrehumanas, como una doble parada ante Haaland y Cherki, cuando llegó la ola del City, contemplativo y pasivo primero, pero persistente y profundo después, con Doku como un cuchillo en su izquierda. El fútbol de los ingleses es como un caldo, comienza a fuego retardado , en ocasiones bastante retardado , mucho más de lo que le gustaría a Guardiola. Solo había que ver de qué forma gesticulaba en la sección primera.

Ese City sin profundidad , en cambio, consiguió equilibrar el partido en una

TiroAlPalo