Barça Basket - Maccabi (20:30)

La participación de equipos israelíes en competiciones deportivas sigue generando disputa entre la sociedad. La resolución de jugar a puerta cerrada el partido de la Euroliga de baloncesto de este martes durante la noche entre el FC Barcelona y el Maccabi Rapyd Tel-Aviv en el Palau Azulgrana no ha dado gusto a diversas organizaciones, que reclaman que el partido no se juegue.

Hasta 150 entidades sociales, sindicales y políticas han impulsado un manifiesto y una campaña para exigir su cancelación, denunciando que su celebración supondría normalizar la crueldad que se vive en Palestina y también instrumentalizar el deporte para intereses que consideran incompatibles con los derechos humanos.

La idea está impulsada por la Coalició Prou Complicitat amb Israel y la Comunitat Palestina de Catalunya, ordenadas con la Plataforma por el Boicot Deportivo a Israel. Cuenta con firmantes como la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB), LaFede.cat, Sindicat de Llogateres, SOS Racisme, CCOO Catalunya, UGT de Catalunya, IAC, La Intersindical, ERC, Comuns y la CUP. Consideran que hablamos de un apoyo "popular y político amplísimo y transversal" que "evidencia un lamento " a fin de que el encuentro no se juegue. Los firmantes denuncian la utilización del deporte para "normalizar el genocidio que Israel sigue perpetrando contra el pueblo palestino".

Ante este consenso popular extenso , las organizaciones requieren que no se deje la entrada de representantes del Estado israelí a la ciudad de Barcelona en el marco de este partido; que se tomen todas y cada una de las medidas administrativas y políticas primordiales para que el partido no se juegue; y que las instituciones actúen para evitar que el deporte contribuya a normalizar el genocidio contra el pueblo palestino.

En el texto , las organizaciones firmantes denuncian que aceptar la celebración del partido piensa "normalizar el asesinato en masa contra el pueblo palestino y utilizar el deporte como herramienta para tapar graves vulneraciones del derecho en todo el mundo y de los derechos humanos". El manifiesto comprueba que el deporte "no puede ser neutral": "La decisión anunciada de jugar el partido a puerta clausurada es un primer paso para no normalizar este partido, pero no solventa el inconveniente de fondo: con el genocidio no se juega".

Desde la Coalició Prou Complicitat amb Israel destacan que el apoyo del manifiesto se añade al posicionamiento publicado el 29 de diciembre por los grupos de acompañamiento y animación Penya Blaugrana de Bàsquet Meritxell, Sang Culé Cor Català y Dracs 1991 Supporters Palau Blaugrana. Asimismo , va en la línea de la propuesta de resolución registrada en el Parlament por ERC, CUP y Comuns el 22 de diciembre de 2025, que pide explícitamente que el partido no se dispute.

"Clubes de deportes como, en un caso así , el Barça, priorizan el negocio y las disputas deportivas al respeto a los derechos humanos y el deber con sus valores", dijo a Público una representante de la Coalició, Alys Samson. Sostienen que la "presión habitual " ha hecho que varios partidos se jugasen a puerta cerrada , lo que piensan un "primer paso" para no normalizar estos partidos pero "completamente insuficiente ". "Es imposible jugar con el genocidio ", insiste, pues "no hay explicación que valga" como podrían ser las sanciones de las competiciones a los equipos por no jugar.

Las organizaciones han convocado una manifestación en oposición al Palau Blaugrana , en la calle Arístides Maillol, este martes a las 19.00 horas, para reivindicar que "contra el asesinato en masa , no se juega". Con todo, hacen un llamamiento a todas y cada una de las organizaciones y movimientos populares a dar acompañamiento público a su declaración el día del partido, bajo el lema: "¡Baloncesto sí, genocidio no! El deporte ha de estar al servicio de la justicia y la libertad , no del colonialismo, la ocupación militar, el genocidio y el apartheid". El partido entre el equipo catalán y también israelí está previsto para las 20.30 horas.

Al tiempo , recuerdan que la capital catalana "demostró un deber y movilización incesante con Palestina, y la presión popular ha logrado poner fin a complicidades imperantes en nuestra casa". Entre otros muchos , resaltan de qué manera el Ayuntamiento de Barcelona ha roto relaciones institucionales con el estado hebreo, y que el Parlament de Catalunya "ha reconocido el sionismo —la ideología fundacional del estado de Israel— como una forma de racismo".

Samson protege que las instituciones catalanas y del Estado deben cerciorarse de que representantes "de un Estado que es investigado por el Tribunal Internacional de Justicia por uno de los crímenes más graves que es el de genocidio , no deberían poder ingresar en nuestro territorio". Por este motivo , piensa que el Gobierno español, la Generalitat y el Municipio de Barcelona son instituciones "obligadas" a "impedir el delito de asesinato en masa ", bajo el derecho en todo el mundo , insiste.

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